martes, 31 de marzo de 2009

El reino de los ciegos con su rey Arjona


Mis amigos saben que puedo escuchar casi cualquier tipo de música, pero no me pongan a este tipo, porque de verdad que no lo soporto. Y antes de que alguien me salga con que debo ser más tolerante, expondré mis razones por las cuales creo que no se puede transigir con la obra de este tipejo.

La primera vez que supe de la existencia de este individuo fue viendo alguno de estos programas domingueros donde se presentaban cantantes. Al escuchar lo que decía ese bodrio que cantó, supe que el tipo era un estafador. En un engaño, este pseudo-poeta le canta a un Cristo que no es el de los Evangelios. Le canta a un cristianismo que reduce a meras fórmulas sociales y éticas la experiencia de Jesús. Como si ser cristiano fuera militar en un sindicato, un partido político o un club de beneficencia.

A partir de tal infamia el tipo empezó a darse a conocer con letras quizás no tan tontas como esa que refiero, pero en su inmensa mayoría sin un sentido lógico. Hace unos días me compartía mi amigo Hernán un artículo que se publicó en el diario "El Comercio" de Lima en el que se hacía notar todas las inconsistencias de unos de sus discos más recientes y en donde hace gala de su mayor talento: juntar palabras, no decir absolutamente nada y acabar convertido en un verdadero 'poeta'. Veamos algunos ejemplos que cita ese periódico:

"La vida es un juego de ajedrez", "Querer es lograr olvidarte", "Volverás a ser lo que no fuiste nunca", "Tú sigues aquí, sin ti, conmigo, ¿quién está contigo? Si ni siquiera estás tú", "Sé que soy hombre, no mujer, pero nada es lo que pude hacer, eso me pasa por ser".

No puedo, en verdad no puedo creer que ese sea el nivel de alguien que navega con bandera de poeta, de intelectual o que se ufana de decir cosas inteligentes. Me apena en realidad que haya gente que se lo crea. El autor del referido artículo dice que no puede "Evitar recordar al atribulado príncipe Hamlet, cuando, frente a la calavera de Yorik, en un páramo helado imaginado por Shakespeare, resolvió: "Ser o no ser: he aquí el problema". Una verdadera lástima que el gran Ricardo Arjona no haya aparecido en esa historia para darle una sabia respuesta a su dilema".

Así que con su permiso, yo empezaré a hacer campaña para que en la próxima gira que será en abril y mayo por México, mis amigos no tengan ni siquiera la ocurrencia de gastar en boletos o en desperdiciar horas preciosas de su tiempo llendo a ese concierto.

Un hombre que sí canta cosas inteligentes, le compuso una canción que vale la pena que la escuchen, les comparto la letra:

El reino de los ciegos

(Alejandro Filio)

Cuentan las escrituras de los falsos profetas
pero nunca nos previnieron de estos "poetas"
estos oportunistas de la mala memoria
galanes populistas, rimadores de sobra.

Bichos que crecen alto como enredadera
y así van enredando moda, canto y moneda
intelectualizando al personal distinguido
del gusto quinceañero y comprador compulsivo.

Habrá quien diga a medias la verdad de este caso
habrá quien le convenga mirar para otro lado
así va el juego, y a quién le importa
el reino de los ciegos con su rey, Arjona.

Para afilar el lápiz y emprender la lucha
hay tantos argumentos como habrán escuchas
pero el mejor termómetro de la destreza
no será nunca el monstruo de las mil cabezas.

El sur también existe por Serrat cantado
no habrá que confundirse ni seguir norteados
así va el juego, y a quién le importa
el reino de los ciegos con su rey, Arjona.


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