jueves, 5 de noviembre de 2009

Cartas del diablo




Sigo con el mismo tema, sobre los graves riesgos de sacralizar la política. Comparto este texto, que es una de las "Cartas del diablo a su sobrino" de C. S. Lewis. En este libro se ve la historia de la salvación vista desde la perspectiva contraria a como la conocemos, es decir, quien narra la conquista del alma es un demonio. Aquí cuando se refieren al "enemigo", sin decir nunca su nombre, hablan de Dios. Un diablo mayor instruya a lo largo de estas cartas a su sobrino, un aprendiz de demonio que tiene por misión conquistar el alma de un hombre que vive en las circunstancias de la segunda guerra mundial en Inglaterra. El siguiente texto es la carta VII, donde le expresa el diablo aprendiz a su tío que el sujeto a conquistar está interesándose por la política, y lo hace por una motivación religiosa. Por favor léanlo completo, y no pierdan de vista el parrafo final. Veamos lo que dice:

Carta VII

Mi querido Orugario:

Me asombra que me preguntes si es esencial mantener al paciente ignorante de tu propia existencia. Esa pregunta, al menos durante la fase actual del combate, ha sido contestada para nosotros por el Alto Mando. Nuestra política, por el momento, es la de ocultarnos. Por supuesto, no siempre ha sido así. Nos encontramos, realmente, ante un cruel dilema. Cuando los humanos no creen en nuestra existencia perdemos todos los agradables resultados del terrorismo directo, y no hacemos brujos. Por otra parte, cuando creen en nosotros, no podemos hacerles materialistas y escépticos. Al menos, no todavía. Tengo grandes esperanzas de que aprenderemos, con el tiempo, a emotivizar y mitologizar su ciencia hasta tal punto que lo que es, en efecto, una creencia en nosotros (aunque no con ese nombre) se infiltrará en ellos mientras la mente humana permanece cerrada a la creencia en el Enemigo. La "Fuerza Vital", la adoración del sexo, y algunos aspectos del Psicoanálisis pueden resultar útiles en este sentido. Si alguna vez llegamos a producir nuestra obra perfecta –el Brujo Materialista, el hombre que no usa, sino meramente adora, lo que vagamente llama "fuerzas", al mismo tiempo que niega la existencia de "espíritus"–, entonces el fin de la guerra estará a la vista. Pero, mientras tanto, debemos obedecer nuestras órdenes. No creo que tengas mucha dificultad en mantener a tu paciente en la ignorancia. El hecho de que los "diablos" sean predominantemente figuras cómicas en la imaginación moderna te ayudará. Si la más leve sospecha de tu existencia empieza a surgir en su mente, insinúale una imagen de algo con mallas rojas, y persuádele de que, puesto que no puede creer en eso (es un viejo método de libro de texto de confundirles), no puede, en consecuencia, creer en ti.

No había olvidado mi promesa de estudiar si deberíamos hacer del paciente un patriota extremado o un extremado pacifista. Todos los extremos, excepto la extrema devoción al Enemigo, deben ser estimulados. No siempre, claro, pero sí en esta etapa. Algunas épocas son templadas y complacientes, y entonces nuestra misión consiste en adormecerlas más aún. Otras épocas, como la actual, son desequilibradas e inclinadas a dividirse en facciones y nuestra tarea es inflamarlas. Cualquier pequeña capillita, unida por algún interés que otros hombres detestan o ignoran, tiende a desarrollar en su interior una encendida admiración mutua, y hacia el mundo exterior una gran cantidad de orgullo y de odio, que es mantenida sin vergüenza porque la "Causa" es su patrocinadora y se piensa que es impersonal. Hasta cuando el pequeño grupo está originariamente al servicio de los planes del Enemigo, esto es cierto. Queremos que la Iglesia sea pequeña no sólo para que menos hombres puedan conocer al Enemigo, sino también para que aquellos que lo hagan puedan adquirir la incómoda intensidad y la virtuosidad defensiva de una secta secreta o una "dique". La Iglesia misma está, por supuesto, muy defendida, y nunca hemos logrado completamente darle todas las características de una facción; pero algunas facciones subordinadas, dentro de ella, han dado a menudo excelentes resultados, desde los partidos de Pablo y de Apolo en Corinto hasta los partidos Alto y Bajo dentro de la Iglesia Anglicana.

Si tu paciente puede ser inducido a convertirse en un objetor de conciencia, se encontrará inmediatamente un miembro de una sociedad pequeña, chillona, organizada e impopular, y el efecto de esto, en uno tan nuevo en la Cristiandad, será casi con toda seguridad bueno. Pero sólo casi con seguridad. ¿Tuvo dudas serias acerca de la licitud de servir en una guerra justa antes de que empezase esta guerra? ¿Es un hombre de gran valor físico, tan grande que no tendrá dudas semiconscientes acerca de los verdaderos motivos de su pacifismo? Si es ese tipo de hombre, su pacifismo no nos servirá seguramente de mucho, y el Enemigo probablemente le protegerá de las habituales consecuencias de pertenecer a una secta. Tu mejor plan, en ese caso, sería procurar una repentina y confusa crisis emotiva de la que pudiera salir como un incómodo converso al patriotismo. Tales cosas pueden conseguirse a menudo. Pero si es el hombre que creo, prueba con el pacifismo.

Adopte lo que sea, tu principal misión será la misma. Déjale empezar por considerar el patriotismo o el pacifismo como parte de su religión. Después déjale, bajo el influjo de un espíritu partidista, llegar a considerarlo la parte más importante. Luego, suave y gradualmente, guíale hasta la fase en la que la religión se convierte en meramente parte de la "Causa", en la que el cristianismo se valora primordialmente a causa de las excelentes razones a, favor del esfuerzo bélico inglés o del pacifismo que puede suministrar. La actitud de la que debes guardarte es aquella en la que los asuntos materiales son tratados primariamente como materia de obediencia. Una vez que hayas hecho del mundo un fin, y de la fe un medio, ya casi has vencido a tu hombre, e importa muy poco qué clase de fin mundano persiga. Con tal de que los mítines, panfletos, políticas, movimientos, causas y cruzadas le importen más que las oraciones, los sacramentos y la caridad, será nuestro; y cuanto más "religioso" (en ese sentido), más seguramente nuestro. Podría enseñarte un buen montón aquí abajo.

Tu cariñoso tío,

ESCRUTOPO

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Algunas consideraciones sobre fe y política


Que son necesarios los católicos en la política, que impriman un espíritu de caridad en las cosas públicas, claro que estoy de acuerdo, no podría no estarlo. Como también pienso que hace falta infundir el espíritu cristiano en la educación, en la cultura, en la economía, en los medios de comunicación, en la empresas, en las familias, en los equipos de futbol, y hasta en la cocina. Es decir, en cualquier lugar donde el hombre se desarrolla, ahí el Evangelio siempre puede ser la buena nueva que responda a las aspiraciones del corazón humano.

A lo largo de la historia de la Iglesia, motivado por este espíritu, muchos hombres han encontrado en las cosas públicas un lugar idóneo para ejercer la caridad e incluso muchos de ellos han encontrado el martirio en defensa de la dignidad humana y en la lucha contra sistema declaradamente anticristianos. Pero también se ha corrido el riesgo de la manipulación del Evangelio, de temporalizar la fe y presentando al mensaje de Cristo como una propuesta social, cultural, ética o política como cualquier otra. En vez de incultural el Evangelio sucede el proceso inverso, se humaniza la palabra de Dios y se culturiza la fe.

Esto no es algo nuevo, siempre ha existido esta tentación. Desde Constantino que hizo del catolicismo una religión de Estado, Carlomagno que intervino en el gobierno de la Iglesia, las Cruzadas que tenían más motivaciones económicas que teológicas, hasta movimientos políticos actuales (tanto de derecha como de izquierda) que han dañado muchísimo a la Iglesia en algunos países. Tales serían los casos de un catolicismo oficial durante la época franquista en España, o las teologías de la liberación en Nicaragua durante la época de los sandinismos.

Pero a pesar de la buena intención de muchos hombres en la historia que se han organizado para dar testimonio cristiano en ámbitos públicos, quisiera señalar sintéticamente varias claves muy sencillas para identificar si el espíritu de algún grupo obedece más a una ideología o por el contrario, a un espíritu verdaderamente cristiano:

1. En estos grupos ideologizados, el grupo y la causa están por encima de la persona. Si el sistema de grupo ahoga, no permite el desarrollo de la propia personalidad, si no permite ser libre, no está ahí Dios. La persona cuenta menos que el grupo.

2. Tienen una visión rígida de la historia, en donde lo que importan son las luchas entre grupos de poderes o culturas, y no la apertura a la totalidad de lo humano. Es el mismo error de los islamismos radicales. Otro ejemplo, son algunas agrupaciones o autores que reducen el Reino de Dios a una "utopía medieval", "Ciudad Católica" o "civilización cristiana", supliendo estas culturas o sistemas políticos el papel salvífico de la Iglesia. Es simpático, pues parece un "marxismo" cristiano, un sistema político que agota la totalidad de las aspiraciones humanas. Valdría entonces el bautismo lo mismo que la afiliación política a un grupo o partido. Es por ello que se da el error de confundir evangelización con una simple difusión de valores. Evidentemente el error de fondo de todo esto, es que no han entendido el papel que ha jugado la encarnación de Cristo en la historia de la salvación. La política viene a suplir la sangre de Jesús derramada en la cruz.

Esto ha llevado a sacralizar culturas, o dogmatizar filosofías o ideas políticas. Este no fue el método de los primeros cristianos, o de los evangelizadores del nuevo mundo, que dialogaron con las culturas que encontraron y supieron apreciar expresiones que generen vida.

Muchos de estos movimientos han sido respuesta movidas no desde la fe, sino desde el odio a quienes denominan "enemigos de la Iglesia". Dan la razón a los revolucionarios franceses que reducían la Iglesia a mero instrumento de un viejo régimen. Esto que digo no demerita en lo absoluto la sangre de los Mártires que han dado su vida por Cristo, por la Iglesia o por otros hombres. Pero ellos fueron movidos por la caridad, no por el odio.

3. Una particular hermenéutica de las Escrituras sagradas. Mas allá del mensaje salvífico que la Iglesia con su magisterio señala, leen los textos sagrados (o eclesiales) en razón de la causa política. Expresión de esto es la lectura sociopolítica que algunas teologías de la liberación han dado al éxodo del Antiguo Testamento.

4. El gnosticismo al que se enfrentó San Agustín hace 16 siglos, hoy se ha vestido de cristianismo. Élites o plutocracias que creen que poseen la totalidad de la verdad, que definen cómo debe ser la realidad y que "poseen" un conocimiento que los hace superior al resto de los mortales. Nada más anticristiano que hacer de la verdad un botín, ya que, como afirma el Señor, " se le ha ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y se las ha revelado a los pequeños". No es una escuela de erudición el cristianismo, sino un encuentro con alguien que tiene palabras de vida.

Y dado que la política es una actividad meramente humana, terrenal, y si entra en la vida de algunos hombres jugando un papel soteriológico, es decir, si lo que te salva es tu actividad, personas que asumen esta postura llevan una espiritualidad "activista", "neopelagiana", en la que la voluntad juega un papel determinante y la Gracia se reduce a mera ayuda. Y como dijera el Padre Iraburu, en la síntesis de Espiritualidad Católica, su lenguaje los denota: Ya no es "Cristo quiere ayudarte, porque te ama", sino un "Cristo te exige"... Dios pasa de ser un padre amoroso a un perseguidor de comisiones y de cumplimiento férreo de una estricta norma que deja muy poco espacio a la caridad. No entienden aquella frase del evangelio en que Cristo afirma que su "yugo es suave y su carga ligera". Es Kant en su máxima expresión.

No han entendido que la fe y la política se mueven en ámbitos distintos. La política es terrena y opinable, la fe (diría Alejandro Llano) es trascendente y confiere certezas. Es importante asumir que la el carácter de Iglesia militante no tiene referencias ideológicas o políticas, y que es súmamente peligroso mezclar y confundir. Al final de cuentas al mirar la historia de la Iglesia se demuestra que en aras de defender a la Iglesia, estos movimientos lo único que lograr es desprestigiarla y dañarla.

Cuando la política se vuelve redentora se encuentra uno (como diría Péguy) con "Elefantes en el jardín de la Gracia". Hay qué volver a ser como niños, donde lejos de ideologías o prejuicios, encontremos la presencia de aquel que con su muerte y resurrección nos ha ganado la verdadera vida.

sábado, 24 de octubre de 2009

La Esperanza


Por aquella que siempre se renueva y que promete siempre,

Que lo garantiza todo.

Que garantiza el mañana al día de hoy y a su atardecer y el mediodía a esta mañana.

Y a la vida, y la misma eternidad al tiempo.

Es por ella

que no cuentan las decepciones, tantas decepciones recibidas justamente todos los días……

y que cada día los hombres pueden creer que todo marchará mejor mañana por la mañana,

Precisamente mañana por la mañana

Todos los días, desde que los días existen,

Y que un sol mejor nos alumbrará…….

El Pórtico del Misterio de la Segunda Virtud, Charles Péguy (1912)

lunes, 19 de octubre de 2009

Cuando Harry conoció a Sally


"Te quiero cuando tienes frío estando a 21º, te quiero cuando tardas una hora para pedir un bocadillo, adoro la arruga que se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loco, te quiero cuando después de pasar el día contigo mi ropa huele a tu perfume y quiero que seas tú la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches. Y eso no es porque esté solo ni tampoco porque sea nochevieja. He venido aquí esta noche porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien deseas que el resto de tu vida empiece lo antes posible." - Harry (Billy Crystal). En "When Harry met Sally".

jueves, 1 de octubre de 2009

La buena labor del Doctor Gutiérrez Carranza en Salud Jalisco.


Quiero compartir con ustedes algunos datos que demuestran que la labor del Dr. Alfonso Gutiérrez Carranza al frente de la Secretaría de Salud fue de buenos resultados y exitosa:

• Durante el período que encabezó la Secretaría de Salud se construyeron más de 100 consultorios populares. La meta para todo el sexenio era construir esa cantidad, de manera que dicha meta ha sido cumplida con creces.

• Gracias a las gestiones con la Secretaría de Salud Federal y a la promoción del Seguro Popular, entre 2007 y 2009, más de 326,000 familias jaliscienses se afiliaron a este seguro para recibir atención médica.

• Entre 2007 y 2009 se ampliaron los servicios médicos hospitalarios y especializados. Hay nuevos hospitales en Tala y San Miguel el Alto, están en construcción nuevos hospitales regionales en La Barca y Lagos de Moreno, así como ampliaciones importantes en Tamazula, Mascota y El Grullo.

• En equipamiento de hospitales y unidades móviles para llegar a todo el estado, se equipó a la Clínica de Displasias y Servicios de Mastografía en la Unidad Especializada de Atención Obstétrica y Neonatal en Guadalajara. Además se amplió y se equipó el nosocomio Maternidad Esperanza López Mateos.

• Sin duda uno de los grandes avances durante estos primeros años de gobierno, fue la puesta en operación de 10 nuevas unidades móviles con equipo de mastografía y módulo para la toma de Papanicolaou. Hoy Jalisco cuenta con 12 unidades que llegan a todas las regiones del estado para la prevención, detección y atención oportuna del cáncer mamario y cérvico uterino.

• Las muertes maternas disminuyeron de 72 a 52 y esperamos cerrar el año por debajo de 50. De manera similar, en el caso de la tasa de mortalidad por cáncer cérvico uterino, de 7.08 al inicio de esta administración, disminuyó a 6.25 en 2008 y esperamos cerrar así este año; igualmente, la tasa de mortalidad por cáncer de mama disminuirá de 12.27 a alrededor de 11.4.


• El trabajo realizado en la Secretaría de Salud nos ha dado resultados como los siguientes: la esperanza de vida al nacer en Jalisco pasó de 76.18 años al inicio de este gobierno, a 76.64 años (agosto 2009).


• Jalisco tiene 165 ambulancias nuevas, en todas las regiones del estado. Pasamos de tener 3 centros de atención primaria en adicciones, a 18 centros y en el índice nacional de adicciones la disminución será de 60 a 55 por ciento.

• Hace relativamente poco tiempo, los casos de intoxicación por clenbuterol ocuparon la atención del sector salud. De 263 casos que se registraron en 2006, se redujeron a tan sólo 21 en 2008.

Es indudable que con el doctor Alfonso al frente de la Secretaría Jalisco ha avanzado en infraestructura, en cobertura de servicios, en equipamiento. Queda claro que el asunto es fundamentalmente político. Por ejemplo, se ha magnificado el asunto del dengue, siendo que Jalisco ocupa el sexto lugar en el país en casos de Dengue, según información de la Secretaría de Salud del gobierno federal, enseguida de Veracruz, Colima, Guerrero, Michoacán y Tabasco, con 1,649 casos (clásico 1,459 y hemorrágico 190).

viernes, 7 de agosto de 2009

De anagramas y la verdad.




Hoy leía algo sobre el filósofo francés Voltaire, quien su nombre real fue François Marie Arouet y adopta su pseudónimo, según se consta, al caer alguna vez en la cárcel. Investigando porqué decide llamarse así, me encuentro con que la versión más verosímil es que Voltaire "sea el anagrama de «Arouet L(e) J(eune)» (‘Arouet, el joven’), utilizando las mayúsculas latinas". Y aquí me encuentro con la duda de qué significa un anagrama. Y pues encuentro que un anagrama es una palabra o frase que resulta de la transposición de letras de otra palabra o frase. Por ejemplo: ROMA - AMOR - OMAR - MORA - RAMO.

Y hay varios anagramas famosos de frases célebres latinas, y rescato alguna que me gustó mucho de San Jerónimo: En el Evangelio cuando Pilatos preguntó a Jesús QUID EST VERITAS? (¿Qué es la verdad?), este le contestó mediante una anagrama sobre dicha pregunta: EST VIR QUI ADEST (Es el hombre que tienes delante). Interesante e inteligente, no?

lunes, 3 de agosto de 2009

Las causas remotas de la crisis financiera





Me gustaría compartir un extracto de la conferencia que el pasado 28 de julio dictó el Cardenal Bertone ante el Senado Italiano a propósito de la Encíclica "Caritas in veritate" de Benedicto XVI.

Aquí el purpurado señala que el Papa y la Iglesia no puede quedarse en una reflexión meramente económico-financiera, social o política de la crisis actual que vive el mundo, sino que hay que ir a la raíz misma de lo que esto significa, y esto implica dar una respuesta antropológica - ética.



Las causas remotas de la crisis financiera

La Caritas in veritate analiza las causas profundas -y no sólo las causas próximas- de la crisis actual. No pretendo ahora repasarlas; me limitaré a sintetizar los tres factores principales de crisis identificados y analizados.

El primero se refiere al cambio radical en la relación entre finanzas y producción de bienes y servicios que se ha consolidado en el curso de las tres últimas décadas. Desde la mitad de los años 70 del siglo pasado, varios países occidentales han condicionado sus promesas en el ámbito de las pensiones a inversiones que dependían del aprovechamiento sostenible de los nuevos instrumentos financieros, exponiendo así a la economía real a los caprichos de las finanzas y generando la necesidad creciente de destinar a la remuneración de los ahorros invertidos en ellos cuotas de valor añadido. Las presiones sobre las empresas, derivadas de las bolsas y de los fondos de private equity, se han extendido en más direcciones: sobre dirigentes, inducidos a mejorar continuamente la performance de sus gestiones con el fin de recibir volúmenes crecientes de stock options; sobre los consumidores, para convencerlos a comprar cada vez más, aun sin poder adquisitivo; sobre las empresas de la economía real, para convencerlas a que aumenten el valor para el accionista. Así, ha sucedido que la demanda persistente de resultados financieros cada vez más brillantes ha repercutido sobre todo el sistema económico, hasta convertirse en un auténtico modelo cultural.

El segundo factor causal de la crisis es la difusión, en el ámbito de la cultura popular, del ethos de la eficiencia como criterio último de juicio y de justificación de la realidad económica. Por un lado, ello ha acabado por legitimar la codicia -que es la forma más conocida y difundida de avaricia- como una especie de virtud cívica: el greed market que sustituye al free market. "Greed is good, greed is right" (la codicia es buena, la codicia es justa), predicaba Gordon Gekko, el protagonista de la célebre película "Wall Street", de 1987.

Por último, la Caritas in veritate analiza también la causa de las causas de la crisis: la especificidad de la matriz cultural que se ha ido consolidando en los últimos decenios, por un lado, sobre la ola del proceso de globalización y, por otro, por la llegada de la tercera revolución industrial, la de las tecnologías info-telemáticas. Un aspecto específico de esa matriz es la insatisfacción, cada vez más generalizada, respecto al modo de interpretar el principio de libertad. Como es sabido, son tres las dimensiones que constituyen la libertad: la autonomía, la inmunidad y la capacitación. La autonomía implica libertad de elección: no se es libre si no se está en condición de elegir. La inmunidad, en cambio, implica ausencia de coerción por parte de cualquier agente externo. Fundamentalmente es la libertad negativa, es decir, "estar libre de". Por último, la capacitación -literalmente, capacidad de acción- implica capacidad de elección, de conseguir, al menos en parte o en alguna medida, lo que el sujeto se propone. No se es libre si nunca -o al menos en parte- se logra realizar el propio proyecto de vida.

Como se puede comprender, el desafío que hay que afrontar es hacer que coexistan las tres dimensiones de la libertad; por esta razón, el paradigma del bien común se presenta como una perspectiva muy interesante que conviene explorar.

A la luz de lo dicho se puede comprender por qué la crisis financiera no se puede considerar como un hecho inesperado ni inexplicable. Precisamente por eso, sin quitar nada a las indispensables intervenciones de regulación y a las necesarias formas nuevas de control, no lograremos impedir que surjan en el futuro episodios análogos si no se extirpa el mal de raíz, es decir, si no se interviene sobre la matriz cultural que sostiene el sistema económico. A las autoridades de gobierno esta crisis les transmite un doble mensaje. En primer lugar, que la crítica sacrosanta al "Estado intervencionista" de ningún modo puede hacer que se desconozca el papel central del "Estado regulador". En segundo lugar, que las autoridades públicas situadas en los diversos niveles de gobierno deben permitir, más aún, favorecer el nacimiento y el reforzamiento de un mercado financiero pluralista, o sea, un mercado en el que puedan actuar en condiciones de igualdad objetiva sujetos diferentes en lo que atañe al fin específico que atribuyen a su actividad. Pienso en los bancos del territorio, en los bancos de crédito cooperativo, en los bancos éticos, en los distintos fondos éticos. Se trata de entidades que no sólo no proponen en sus ventanillas finanzas creativas, sino que sobre todo desempeñan un papel complementario, y por tanto equilibrador, respecto a los agentes de las finanzas especulativas. Si en las últimas décadas las autoridades financieras hubieran eliminado los numerosos vínculos que pesan sobre los sujetos de las finanzas alternativas, la crisis actual no habría tenido el poder devastador que estamos conociendo.