“Lo más contrario a la salvación no es el pecado, es la costumbre. La gracia consigue victorias inesperadas en el alma de los más grandes pecadores, y no surte efecto en las personas más honestas, precisamente porque no tienen ningún defecto en su armadura. Su piel moral siempre intacta les confiere un cuero, y una coraza sin defecto. No presentan ninguna brecha, que esto es en esencia el pecado, abierta a la gracia. Pues no están heridos, no son ya vulnerables. Eso que definimos moral es un estrato que vuelve el hombre impermeable a la gracia. La moral recubre el hombre contra la Gracia”.
Charles Péguy

No hay comentarios:
Publicar un comentario