jueves, 12 de febrero de 2009

Siempre seremos vencidos.

"Nosotros siempre seremos vencidos"
Charles Péguy

“Por más que hagamos, por mucho que realicemos, ellos irán siempre más rápido que nosotros, harán siempre más que nosotros, bastante más que nosotros.

Sólo se necesita una chispa para incendiar una granja. Se precisan, se precisaron años para construirla. Eso no es difícil, no es ingenioso. Se requieren meses y meses, se necesitó un montón de trabajo para que creciera la mies. Y no hace falta más que una chispa para quemarla. Se requieren años y años para hacer crecer a un hombre, se necesitó mucho pan para alimentarlo, y trabajo, trabajo, obras y obras de toda especie. Y basta con un golpe para matar a un hombre. Un golpe de sable y ya está. Para hacer un buen hombre es preciso que el arado trabaje veinte años. Para destruir a un hombre el sable sólo tiene que trabajar un minuto. Siempre es así. De la esencia del arado es el trabajar veinte años. De la esencia del sable el trabajar un minuto; y hacer más, ser el más fuerte. Terminar con todo.

Pues bien, nosotros seremos siempre menos fuertes. Nosotros iremos siempre más despacio, siempre haremos menos. Somos del partido de los que construyen. Ellos son del partido de los que demuelen. Nosotros somos del partido del arado. Ellos son del partido del sable. Nosotros siempre seremos vencidos. Ellos nos ganarán siempre, por encima de nosotros.”

En la Cruz de los caminos

" Cuando hubo que sentarse en la cruz de dos caminos.
Y elegir entre el pesar y el remordimiento...
Usted sola sabe, dueña del secreto,
Que uno de los dos caminos corría más abajo
Usted conoce el que eligieron nuestros pasos...
Y no por virtud, ya que no poseemos mucha,
Y no por deber, ya que no nos gusta...
Y para colocarnos mejor en el eje de nuestra angustia,
Y por esa sorda necesidad de ser más desgraciado. "
Charles Péguy
Tapisserie de Notre Dame (fragmento)

Instantes

No sé si es en realidad un texto de Borges, ya ven que luego rondan algunos escritos por internet que indebidamente se adjudican a famosos. Este en particular me gustó, me llegó por mail y afortunadamente no corrió la misma suerte de la inmensa mayoría de correos que borro sin leer. Vale la pena ser leído.

INSTANTES
(Jorge Luis Borges)


"Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico.

Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, Subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares a los que nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada momento de su vida, claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría solamente de tener buenos momentos. Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, solo de momentos, no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca iba a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas.

Si pudiera volver a vivir, comenzaría así hasta concluir el otoño, daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres y jugaría con más niños si tuviera otra vez la vida por delante...

Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo..."

Esplendor de la mañana

Esplendor de la mañana

La Guadalupana Stella del mattino (Ave María)
Ave Maria splendore del mattino
puro è il tuo sguardo ed umile il tuo cuore
protegga il nostro popolo in cammino
la tenerezza del tuo vero amore.

Madre non sono degno di guardarti
però fammi sentire la tua voce
fa' che io porti a tutti la tua pace
e possano conoscerti ed amarti.

Madre tu che soccorri i figli tuoi
fa' in modo che nessuno se ne vada
sostieni la sua croce e la sua strada
fa' che cammini sempre in mezzo a noi.

Madre non sono degno di guardarti
però fammi sentire la tua voce
fa' che io porti a tutti la tua pace
e possano conoscerti ed amarti.

Ave Maria splendore del mattino
puro è il tuo sguardo ed umile il tuo cuore
protegga il nostro popolo in cammino
la tenerezza del tuo vero amore.

Letra y música de
Claudio Chieffo.

Traducción:

Salve María, esplendor de la mañana, / pura es tu mirada y humilde tu corazón, / proteja a nuestro pueblo en camino / la ternura de tu amor verdadero. / Madre no soy digno de mirarte, / pero hazme sentir tu voz, / haz que yo lleve a todos tu paz / y puedan conocerte y amarte. / Madre, tu que socorres a tus hijos, / haz que ninguno se vaya, /sostén su cruz y su camino, / haz que camine siempre entre nosotros. / Madre, no soy digno... / Salve María, esplendor de la mañana, / pura es tu mirada y humilde tu corazón, / proteja a nuestro pueblo en camino / la ternura de tu amor verdadero. / Proteja a nuetro pueblo en camino / la ternura de tu amor verdadero.

Los fariseos

Los fariseos

Los fariseos quieren que los demás sean perfectos,
lo exigen.
No saben hablar de otra cosa.
Pero Yo soy menos exigente, dice Dios.
Porque yo sé bien lo que es la perfección y no exijo
tanto a los hombres.
Precisamente porque Yo soy perfecto y no hay en Mí más
que perfección, no soy tan difícil como los fariseos.
Soy menos exigente. Soy el Santo de los santos y sé lo
que es ser santo, lo que cuesta, lo que vale.
Son los fariseos los que quieren la perfección.
Pero para los demás.
Encuentran siempre indignos a los demás, encuentran
indigno a todo el mundo.
Pero Yo, dice Dios, Yo soy menos difícil,
y encuentro que un buen cristiano, un buen pecador de
la común especie es digno de ser mi hijo
y de reclinar su cabeza sobre mi hombro.
Charles Péguy

lunes, 9 de febrero de 2009

Camus y el futbol



Me encontré este curioso video de Albert Camus en Algeria. Una de sus grandes pasiones fue el futbol, deporte que llegó a practicar y según algunos dicen, no era mal portero.

jueves, 23 de octubre de 2008

Volver

volver con la frente marchita

Sentados en corro merendábamos besos,
y las horas pasaban de prisa
entre el humo y la risa.

Te morías por volver,
“con la frente marchita” cantaba Gardel.
Y entre citas de Borges,
Evita bailaba con Freud.
Ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy.

Iba cada domingo
a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan,
soldaditos de lata.
Con agüita del mar andaluz
quise yo enamorarte,
pero tú no querías más amor
que el del Río de la Plata.

Duró la tormenta
hasta entrados los años ochenta,
luego el sol fue secando la ropa
de la vieja Europa.
No hay nostalgia peor
que añorar lo que nunca jamás sucedió.

“Mándame una postal de San Telmo,
adiós, cuídate”.
Y sonó
entre tú y yo el silbato del tren.

Iba cada domingo
a tu puesto del rastro a comprarte
monigotes de miga de pan,
caballitos de lata.
Con agüita del mar andaluz
quise yo enamorarte,
pero tú no tenías otro amor
que el del Río de la Plata.

Aquellas banderas
de la patria de la primavera
a decirme que existe el olvido
esta noche han venido.
Te sentaba tan bien
esa boina calada al estilo del Che.
Buenos Aires es como contabas,
hoy fui a pasear
y al llegar a la plaza de Mayo me dio
por llorar
y me puse a gritar “¿Dónde estás?”.

Y no volví más
a tu puesto del rastro a comprarte
corazones de miga de pan,
sombreritos de lata.
Y ya nadie me escribe diciendo:
“No consigo olvidarte.
Ojalá que estuvieras conmigo
en el Río de la Plata”.

Y no volví más
a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan,
soldaditos de lata…

volver

Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos
van marcando mi retorno.

Son las mismas que alumbraron
con sus palidos reflejos
hondas horas de dolor.

Y aunque no quise el regreso
siempre se vuelve
al primer amor.

La vieja calle
donde me cobijo
tuya es su vida
tuyo es su querer.

Bajo el burlon
mirar de las estrellas
que con indiferencia
hoy me ven volver.

Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.

Sentir
que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.

Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.

Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.

Tengo miedo de las noches
que pobladas de recuerdos
encadenen mi soñar.

Pero el viajero que huye
tarde o temprano
detiene su andar.

Y aunque el olvido
que todo destruye
haya matado mi vieja ilusion,

guardo escondida
una esperanza humilde
que es toda la fortuna
de mi corazon.

Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.